EL CORAZÓN SOMBRÍO Op. 23.1 (1934)

(Das dunkle Herz)

Música Anton Webern (1883 - 1945)

Texto Hildegard Jone (1891 - ?) de "Viar Inviae"

 

Das dunkle Herz, das in sich lauscht,                                  
erschaut den Frühling nicht nur am Hauch und Duft,
der durch das Leuchten blüht;
es fühlt ihn an dem dunklen Wurzelreich,
das an die Toten rührt:
Was wird, legt sich mit zarten Wurzeln
an das Wartende im Dunkel,
trinkt Kraft und Stille aus der Nacht,
eh' sich's dem Tage senkt,
eh' es als Liebeskelch zum Himmel duftet
und eh' aus ihm zu ihm 
ein goldnes Flattern Leben trägt:

Ich bin nicht mein.
Die Quellen meiner Seele,
sie sprudeln in die Wiesen dessen, der mich liebt,
und machen seine Blumen blühen
und sind sein.
Du bist nicht dein.
Die Flüsse deiner Seele,
du Mensch, von mir geliebt,
sie strömen und das Meine,
daß es nicht verdorre.
Wir sind nicht unser,
ich und du und Alle.



El corazón sombrío, que escucha dentro de sí,
ve en la primavera no sólo el soplo y el aroma 
que florece a través del resplandor;
la percibe, por el oscuro reino de raíces
que roza a los muertos.
Lo que nace, echa delicadas raíces
junto a lo que espera en la oscuridad,
bebe la fuerza y el silencio de la noche
antes que se sumerja en el día, antes que, 
como aroma de cáliz de amor, ascienda hasta el cielo
y antes que, desde él vuelva a él,
como un aleteo dorado de vida.

Yo no me pertenezco.
Los manantiales de mi alma van, espumosos,
hacia los prados de aquél que me quiere,
y hacen florecer sus flores
y son suyos.
Tú no te perteneces.
Los ríos de tu alma,
tú, hombre al que quiero,
fluyen hacia la mía, 
para que no se seque.
No nos pertenecemos, 
ni yo, ni tú, ni nadie.



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