I Recitativo
Amor, hai vinto. Ecco il mio seno da' tuoi strali trafitto. Or chi sostiene I’alma mia dal dolore abbandonata? Gelido in ogni vena scorrer mi sento il sangue, e sol mi serba in vita affanno e pena. Mi palpita nel petto con nuove scosse il core. Clori, crudel, e quanto ha da durar quest’aspro tuo rigore?
II Aria
Passo di pena in pena come la navicella ch’in questa e in quell’altr’onda urtando, urtando va.
Il ciel tuona e balena, il tutt’è in tempesta, porto non vede o sponda, dove aprodar non sa.
III Recitativo
In che strano e confuso vortice di pensieri la mia mente s’aggira? Or è in calma, or s’adira, e dove ancor si fermi non risolve.
Or in sasso, or in polve. vorria cangiarsi. Oh Dio! Ma di che mai, ma di che ti quereli cor incredulo, infido?
Di che ti lagni? Ahimè! Forse non sai Che nel seno di Clori hai porto, hai lido?
IV Aria
Se a me rivolge il ciglio I’amato mio tesoro, non sento più martoro, ma torno a respirar. Non teme più periglio, non sente affanno e pena, L’alma si rasserena come la calma in mar.

|
I Recitativo
Amor, has
vencido. Mira mi pecho atravesado por tu hermoso dardo.
¿Quién
sostendrá ahora mi corazón abandonado en su hora de dolor? En cada vena siento que mi sangre corre
fría, la vida
sólo tiene tormento y
dolor. Nuevos temblores sacuden el corazón
dentro
de mi pecho. Cruel Clori, ah,
¿cuánto durará tu duro
rigor?
II Aria
De pesar tras pesar transcurro como un pequeño bote arrojado de una ola a la siguiente mientras navega por el mar tormentoso. Truenos y relámpagos en el cielo, el mar es una tempestad salvaje, no veo ningún puerto, ni playa donde pueda descansar.
III Recitativo
¿En qué extraña y confusa agitación de pensamientos está ahora girando mi mente?
Ora tranquila,
ora furiosa, sin resolver aun cuando está quieta.
Deseando ser transformada ora en piedra, ora en polvo ¡Oh, Dios! ¿Por qué? ¿Por qué te lamentas? ¿Por qué te quejas? ¿No sabes que en el seno de Cori puedes encontrar
refugio y patria?
IV Aria
Si mi amado
tesoro me mira, dejo de sentir tortura y
de nuevo puedo respirar.
No temo al peligro, ni siento tormento ni dolor,
mi alma vuelve a encontrar la paz,
como el mar encuentra la calma.
Traducido y digitalizado
por: Francisco
Cuevas Salazar 2020
|