LAS ESTRELLAS D.684 (1820)

(Die Sterne)

 

Música de Franz Schubert (1797 - 1828)

Texto de Friedrich von Schlegel (1772 - 1828)

 

Du staunest, o Mensch, was heilig wir strahlen?          
O folgest du nur den himmlischen Winken,
Vernähmest du besser, was freundlich wir blinken,
Wie wären verschwunden die irdischen Qualen!
Dann flöße die Liebe aus ewigen Schalen,
Es atmeten alle die reinen Azuren,
Das lichtblaue Meer umschwebte die Fluren,
Und funkelten Sterne auf den heimischen Talen.

Aus göttlicher Quelle sind alle genommen,
Ist jegliches Wesen nicht eines im Chore?
Nun sind ja geöffnet die himmlischen Tore,
Was soll denn das bange Verzagen noch frommen?
O wäret ihr schon zur Tiefe geklommen,
So sähet das Haupt ihr von Sternen umflogen
Und spielend um's Herz die kindlichen Wogen,
Zu denen die Stürme des Lebens nicht kommen.



¿Te maravillas, oh mortal, de nuestro sagrado esplendor? 
Oh, si tan sólo repararas en los celestiales signos, 
entenderías mejor que nuestro destello es amistoso.
¡Cómo desaparecerían los tormentos terrenales! 
Entonces brotaría el amor de las fuentes eternas, 
Todos respiraríamos el verdadero azul, 
el mar celeste envolvería los campos, 
y las estrellas brillarían en nuestros valles.

Todos provenimos de la fuente divina,
¿no es acaso cada ser una parte del corazón?
Ahora están abiertas las puertas celestiales,
¿de qué sirve, pues, la temerosa cobardía?
Oh si hubieseis subido ya a las profundidades,
entonces veríais las estrellas dar vueltas sobre vuestras cabezas
y en el corazón, las juguetonas e infantiles olas,
hasta donde las tormentas de la vida no alcanzan.



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Enrique Alcácer 2000