EL REY DE THULE D.367 (1816)

(Der König in Thule)

 

Música de Franz Schubert (1797 - 1828)

Texto de Johann Wolfgang von Goethe (1749 - 1832)

 

Es war ein König in Thule,                                 
Gar treu bis an das Grab,
Dem sterbend seine Buhle
Einen goldnen Becher gab.

Es ging ihm nichts darüber,
Er leert' ihn jeden Schmaus;
Die Augen gingen ihm über,
So oft er trank daraus.

Und als er kam zu sterben,
Zählt' er seine Städt' im Reich,
Gönnt' alles seinem Erben,
Den Becher nicht zugleich.

Er saß beim Königsmahle,
Die Ritter um ihn her,
Auf hohem Vätersaale,
Dort auf dem Schloß am Meer.

Dort stand der alte Zecher,
Trank letzte Lebensglut,
Und warf den heil'gen Becher
Hinunter in die Flut.

Er sah ihn stürzen, trinken
Und sinken tief ins Meer.
Die Augen täten ihm sinken
Trank nie einen Tropfen mehr.



Érase una vez en Thule, 
un monarca modelo de leal amor;
y al que su amada, al morir,
le legó una copa de oro.

Nada estimaba el rey tanto; 
sólo en ella bebía
y siempre que la apuraba 
su mirada en ella se perdía. 

Y al llegar su última hora 
el reino legó a su hijo, 
pero la copa preciada 
la reservó a otro destino. 

A su mesa están sentados 
los seńores de su corte,
en el salón del castillo
cuyos balcones miran al mar. 

Allí esta la vieja copa: 
bebe el rey su último trago 
y arroja al mar, con gesto solemne,
el cáliz sagrado. 

Observa como cae al agua
y como se hunde en ella;
y a él ya los ojos se le hunden... 
Ni una gota más bebiera... 



Escaneado y Traducido por:
Javier Desilos 2004