MUERTE DE UN RUISEÑOR D.201 (1815)

(Auf den Tod einer Nachtigall)

Música de Franz Schubert (1797 - 1828)

Texto de Ludwig Heinrich Christoph Hölty (1748 - 1776)

 

Sie ist dahin, die Maienlieder tönte,                         
Die Sängerin,
Die durch ihr Lied den ganzen Hain verschönte,
Sie ist dahin!
Sie, deren Ton mir in die Seele hallte,
Wenn ich am Bach,
Der durch Gebüsch im Abendgolde wallte,
Auf Blumen lag!

Sie gurgelte, tief aus der vollen Kehle,
Den Silberschlag:
Der Widerhall in seiner Felsenhöhle
Schlug leis ihn nach.
Die ländlichen Gesäng' und Feldschalmeien
Erklangen drein;
Es tanzeten die Jungfrau'n ihre Reihen
Im Abendschein.

Sie horchten dir, bis dumpf die Abendglocke
Des Dorfes klang,
Und Hesperus, gleich einer goldnen Flocke,
Aus Wolken drang;
Und gingen dann im Wehn der Maienkühle
Der Hütte zu,
Mit einer Brust voll zärtlicher Gefühle,
Voll süßer Ruh.


Ha muerto, aquel que trinaba en mayo,
el cantarín,
el que con su canto alegraba el bosque,
¡ha muerto!
Él, cuya melodía llenaba mi alma cuando,
junto al arroyo
que transcurría por el prado en el dorado ocaso,
yo me tumbaba sobre las flores.

Desde lo más profundo de su garganta
gorjeaba trinos de plata,
mientras el eco de la rocosa cueva
dulce le respondía.
Las canciones y gaitas de los campesinos
adornaban su canto,
mientras las muchachas en el ocaso
bailaban en corro.

Todos te escuchaban hasta que
las campanas del Ángelus
mientras Héspero, como un dorado copo,
aparecía ente las nubes.
Entonces, todos regresaban con el fresco mayo
a sus cabañas,
con el alma llena de buenos deseos
de dulce paz.



Digitalizado y Traducido por:
Eduardo Almagro 2011