CANTOS Y DANZAS DE LA MUERTE

 

Música de Modest Petrovich Mussorgski (1839 - 1881)

Texto del Conde Arsenio Golenishtchev-Kutsov

 

1. KOLYBEL'NAJA 
Stonet rebjonok... Svecha, nagoraja,
Tusklo mercajet krugom. 
Celuju noch' kolybel'ku kachaja, 
Mat' ne zabylasja snom. 

Ranym-ranjokhon'ko v dver' ostorozhno 
Smert' serdobol'naja stuk! 
Vzdrognula mat', ogljanulas' trevozhno...

"Polno pugat'sja, moj drug! 
Blednoje utro uzh smotrit v okoshko... 
Placha, toskuja, ljublja, 
Ty utomilas', vzdremni-ka nemnozhko, 
Ja posizhu za tebja. 
Ugomonit' ty ditja ne sumela. 
Slashche tebja ja spoju"

"Tishe! rebjonok moj mechetsja, b'jotsja, 
Dushu terzaja moju!"

"Nu, da so mnoju on skoro ujmjotsja. 
Bajushki, baju, baju"

"Shchjochki blednejut, slabejet dykhan'je... 
Da zamolchi-zhe, molju!" 

"Dobroje znamen'je, stikhnet stradan'je, 
Bajushki, baju, baju"

"Proch' ty, prokljataja! 
Laskoj svojeju sgubish' ty radost' moju!"

"Nyet, mirnyj son ja mladencu naveju. 
Bajushki, baju, baju"

"Szhal'sja, pozhdi dopevat' khot' mgnoven'je, 
Strashnuju pesnju tvoju!"

"Vidish', usnul on pod tikhoje pen'je. 
Bajushki, baju, baju"


2. SERENADA 
Nega volshebnaja, noch' golubaja,
Trepetnyj sumrak vesny. 
Vnemlet, poniknuv golovkoj, bol'naja 
Shopot nochnoj tishiny. 

Son ne smykajet blestjashchije ochi, 
Zhizn' k naslazhden'ju zovjot, 
A pod okoshkom v molchan'ji polnochi 
Smert' serenadu pojot: 

"V mrake nevoli surovoj i tesnoj 
Molodost' vjanet tvoja; 
Rycar' nevedomyj, siloj chudesnoj 
Osvobozhu ja tebja. 
Vstan', posmotri na sebja: krasotoju 
Lik tvoj prozrachnyj blestit, 
Shchjoki rumjany, volnistoj kosoju 
Stan tvoj, kak tuchej obvit. 
Pristal'nykh glaz goluboje sijan'je, 
Jarche nebes i ognja; 
Znojem poludennym vejet dykhan'je... 
Ty obol'stila menja. 
Slukh tvoj plenilsja mojej serenadoj, 
Rycarja shopot tvoj zval, 
Rycar' prishjol za poslednej nagradoj: 
Chas upojen'ja nastal. 
Nezhen tvoj stan, upojitelen trepet... 
O, zadushu ja tebja 
V krepkikh ob"jat'jakh: ljubovnyj moj lepet 
Slushaj!... molchi!... Ty moja!"


3. TREPAK 
Les da poljany, bezljud'je krugom.
V'juga i plachet i stonet, 
Chujetsja, budto vo mrake nochnom, 
Zlaja, kogo-to khoronit; 

Gljad', tak i jest'! V temnote muzhika 
Smert' obnimajet, laskajet, 
S p'janen'kim pljashet vdvojom trepaka, 
Na ukho pesn' napevajet: 

"Oj, muzhichok, starichok ubogoj, 
P'jan napilsja, popljolsja dorogoj, 
A mjatel'-to, ved'ma, podnjalas', vzygrala. 
S polja v les dremuchij nevznachaj zagnala. 
Gorem, toskoj da nuzhdoj tomimyj, 
Ljag, prikorni, da usni, rodimyj! 
Ja tebja, golubchik moj, snezhkom sogreju, 
Vkrug tebja velikuju igru zateju. 
Vzbej-ka postel', ty mjatel'-lebjodka! 
Gej, nachinaj, zapevaj pogodka! 
Skazku, da takuju, chtob vsju noch' tjanulas', 
Chtob p'janchuge krepko pod nejo zasnulos'! 
Oj, vy lesa, nebesa, da tuchi, 
Tem', veterok, da snezhok letuchij! 
Svejtes' pelenoju, snezhnoj, pukhovoju; 
Jeju, kak mladenca, starichka prikroju... 
Spi, moj druzhok, muzhichok schastlivyj, 
Leto prishlo, rascvelo! 
Nad nivoj solnyshko smejotsja da serpy gljajut, 
Pesenka nesjotsja, golubki letajut..."


4. POLKOVODEC 
Grokhochet bitva, bleshut broni, 
Orud'ja zhadnyje revut, 
Begut polki, nesutsja koni 
I reki krasnyje tekut. 
Pylajet polden', ljudi b'jutsja; 
Sklonilos' solnce, boj sil'nej; 
Zakat blednejet, no derutsja 
Vragi vse jarostnej i zlej. 
I pala noch' na pole brani. 
Druzhiny v mrake razoshlis'... 
Vsjo stikhlo, i v nochnom tumane 
Stenan'ja k nebu podnjalis'. 
Togda, ozarena lunoju, 
Na bojevom svojom kone, 
Kostej sverkaja beliznoju, 
Javilas' smert'; i v tishine, 
Vnimaja vopli i molitvy, 
Dovol'stva gordogo polna, 
Kak polkovodec mesto bitvy 
Krugom ob"jekhala ona. 
Na kholm podnjavshis', ogljanulas', 
Ostanovilas', ulybnulas'... 
I nad ravninoj bojevoj 
Razdalsja golos rokovoj: 

"Konchena bitva! ja vsekh pobedila! 
Vse predo mnoj vy smirilis', bojcy! 
Zhizn' vas possorila, ja pomirila! 
Druzhno vstavajte na smotr, mertvecy! 
Marshem torzhestvennym mimo projdite, 
Vojsko mojo ja khochu soschitat'; 
V zemlju potom svoji kosti slozhite, 
Sladko ot zhizni v zemle otdykhat'! 
Gody nezrimo projdut za godami, 
V ljudjakh ischeznet i pamjat' o vas. 
Ja ne zabudu i gromko nad vami 
Pir budu pravit' v polunochnyj chas! 
Pljaskoj tjazhjoloju zemlju syruju 
Ja pritopchu, chtoby sen' grobovuju 
Kosti pokinut' vovek ne mogli, 
Chtob nikogda vam ne vstat' iz zemli!"



1. CANCIÓN DE CUNA 
El niño llora...
La trémula vela se extingue lánguidamente.
Toda la noche, meciendo la cuna,
la madre permanece despierta.

Muy temprano, antes del alba,
la muerte compasiva llama a la puerta.
La madre, sobresaltada, mira inquieta.

"¡No temas, amiga mía!
Mira, la pálida aurora
comienza a asomar por tu ventana.
Estás cansada de tanto llorar, sufrir y amar.
Duerme un poco que yo velaré por ti.
No has podido calmar al niño,
yo le cantaré con más dulzura que tú."

"¡Calla! Mira como mi niño se agita y llora.
¡Se me parte el alma!"

"El niño se dormirá pronto entre mis brazos.
¡Duérmete, niño, duerme!"

"Sus mejillas palidecen y su respiración se entrecorta...
Te lo ruego, ¡apiádate de mí!"

"Es buena señal, ya está sufriendo menos.
¡Duérmete, niño, duerme!"

"¡Aléjate, muerte maldita!
Tus caricias me roban a al niño."

"No, el niño goza de un sueño apacible.
¡Duérmete, niño, duerme!"

"¡Espera, detén un momento
tu horrible canción.!"

"Mira, mi canción ha hecho que se duerma.
¡Duérmete, niño, duerme!"


SERENATA 
Noche mágica y dulce, envuelta en luces azuladas.
Fragancias primaverales surcan el aire.
La enferma asoma su cabeza por la ventana
y escucha el silencio nocturno.

El sueño no llega a sus ojos brillantes y febriles,
la vida reclama su dicha.
Pero bajo su ventana, en medio del silencio,
la muerte le canta una extraña serenata.

"Doncella cautiva y doliente,
ya pasaron belleza y juventud.
Yo seré tu paladín, aunque no me conozcas.
Te liberaré con mi poder mágico.
Ven, hermosa, mírate.
Contempla tus mejillas sonrosadas, tus labios rojos,
hermoso tu semblante, dorado y sedoso tu cabello,
delicado tu talle.
Resplandecen tus ojos, celestes y tiernos,
tan brillantes como las estrellas del cielo.
Tu aliento es cálido como la brisa del mediodía.
¡Ah, me has hechizado, amor mío!
Mi serenata también te ha cautivado.
Tus susurros me llaman a tu lado.
Tu caballero obedece y te trae el don supremo:
¡Ha llegado la hora de tu éxtasis!
Tu cuerpo frágil y tus besos, me arrebatan.
Déjame arroparte con mis fuertes brazos.
Escucha mi canción de amor...
No te muevas... ¡Ya eres mía!"


3.TREPAK 
Reina el silencio, los bosques están desiertos.
Tormentas de nieve gimen y aúllan.
Parece como si, a lo lejos, en la noche oscura,
pasara un cortejo fúnebre.

¡Sí! ¡Allí! En medio de la oscuridad
la muerte ha atrapado a un pobre campesino.
Lo invita a bailar el Trepak
y le canta al oído:

"¡Oh, pobre campesino,
que caminas borracho y sin rumbo!
La ventisca te ha arrastrado,
te ha arrojado hasta el bosque sombrío.
Pena, miseria y pobreza te rodean.
Recuéstate, descansa y duerme, amigo mío.
Te arropo con una blanca manta de nieve cálida
y dejo que los copos bailen a tu alrededor.
¡Prepárale la cama, doncella de las nieves!
¡Vamos, canta, canta, tempestad!
Cántale una nana que dure hasta el amanecer
y meza el sueño del pobre diablo.
¡Eh! Bosques, cielos y nubes,
noche, vientos y copos de nieve,
tejedle un sudario blanco y sedoso,
que cobije al anciano como si fuera un niño...
Duerme feliz, mi querido amigo,
que ya ha llegado el verano.
El sol ríe sobre los campos y se agitan las guadañas.
Ya resuenan las canciones, revolotean las palomas..."


4. EL MARISCAL DE CAMPO 
La batalla brama, las armas destellan
y los cañones rugen como bestias hambrientas.
Vuelan los escuadrones de caballos al galope.
La tierra se tiñe de ríos de sangre.
El luminoso mediodía contempla la matanza
y al llegar el ocaso, la lucha continúa.
Las últimas luces se desvanecen, pero, implacables,
los enemigos luchan con más saña.
Cae la noche sobre el campo de batalla.
Las tropas se dispersan en medio de la oscuridad.
El silencio se quiebra por los gritos de los heridos 
que se alzan hacia el cielo.
Iluminado por la luna,
cabalga un guerrero pálido 
y de huesos temblorosos:
es la muerte.
Escucha con deleite, en medio de la noche,
los quejidos atroces de los heridos,
recorriendo, cual orgulloso mariscal, 
el campo de batalla.
Sube a una colina
y observa sonriente a su alrededor.
Sobre el escenario de la matanza 
resuena clara y poderosa su voz:

"¡Dejad de luchar! ¡La victoria es mía!
Que todo guerrero deponga sus armas ante mí.
La vida os enfrentó y la muerte os reconciliará.
¡Levantaos, acudid a la llamada de la muerte!
¡A formar! ¡El desfile va a dar comienzo!
Pasaré revista a mis tropas antes del amanecer.
¡Soldados, la tierra acogerá vuestros huesos!
¡Qué dulce es el sueño después de la batalla!
Poco a poco pasarán los años 
y los hombres olvidarán que hoy habéis luchado.
Sólo yo, la muerte, recordaré vuestro valor.
A medianoche, honraré vuestra memoria 
con una siniestra danza y, a la luz de la luna, 
hollaré la tierra donde yacéis, pisando con tal fuerza,
que vuestros huesos jamás se moverán
y así nunca podréis alzaros"



Escaneado y Traducido por:
Fernando García Pliego 2003