QUE NUESTRA ALEGRÍA SEA PROCLAMADA K.623 (1791)

(Laut verkünde unsere Freude)

Música de Wolfgang Amadeus Mozart (1756 - 1791)

Texto de Ludwig Gieseke

 

Chor; mit Soli
Laut verkünde unsre Freude
froher Instrumentenschall,
jedes Bruders Herz empfinde
dieser Mauern Widerhall.

Denn wir weihen diese Stätte
durch die goldne Bruderkette
und den echten Herzverein
heut' zu unserm Tempel ein.

Rezitativ; Tenor II
Zum ersten Mal, edle Brüder,
schließt uns dieser neue Sitz
der Weisheit und der Tugend ein.
Wir weihen diesen Ort
zum Heiligtum unserer Arbeit,
die uns das große
Geheimnis entziffern soll.
Süß ist die Empfindung des Maurers
an so einem festlichen Tage,
der die Bruderkette neu und enger schließt;
süß der Gedanke, daß nun die Menschheit
wieder einen Platz unter Menschen gewann;
süß die Erinnerung an die Stätte,
wo jedes Bruderherz
ihm, was er war, und was er ist,
und was er werden kann,
so ganz bestimmt, wo Beispiel ihn belehrt,
wo echte Bruderliebe seiner pflegt
und wo aller Tugenden heiligste, erste,
aller Tugenden Königin, Wohltätigkeit
in stillem Glanze thront.

Arie; Tenor II
Dieser Gottheit Allmacht ruhet
nicht auf Lärmen, Pracht und Saus,
nein, im Stillen wiegt und spendet
sie der Menschheit Segen aus.

Stille Gottheit, deinem Bilde
huldigt ganz des Maurers Brust.
Denn du wärmst mit Sonnenmilde
stets sein Herz in süßer Lust.

Rezitativ; Tenor I, Baß
Wohlan, ihr Brüder, überlaßt euch ganz
der Seligkeit eurer Empfindungen,
da ihr nie, daß ihr Maurer seid, vergeßt.
Diese heut'ge Feier sei ein Denkmal
des wieder neu und festgeschloss'nen Bunds.
Verbannet sei auf immer Neid,
Habsucht und Verleumdung aus unsrer Maurerbrust.
Und Eintracht knüpfe fest das teuere Band,
das reine Bruderliebe webte.

Duett; Tenor I, Baß
Lange sollen diese Mauern
Zeuge unsrer Arbeit sein,
und damit sie ewig daure,
weiht sie heute Eintracht ein.

Laßt uns teilen jede Bürde
mit der Liebe Vollgewicht,
dann empfangen wir mit Würde
hier aus Osten wahres Licht.

Diesen Vorteil zu erlangen,
fanget froh die Arbeit an.
Und auch der schon angefangen,
fange heute wieder an.

Haben wir an diesem Orte
unser Herz und unsre Worte
an die Tugend ganz gewöhnt,
o dann ist der Neid gestillet,
und der Wunsch so ganz erfüllet,
welcher unsre Hoffnung krönt.

Chor; mit Soli
Laut verkünde unsre Freude...



Coro con solistas
Que nuestra alegría sea proclamada
fuerte y alegremente por la orquesta,
que el corazón de cada hermano se sienta
resonar en estos muros.

Pues consagramos hoy este lugar
a través de la cadena dorada de la fraternidad
y de la unión auténtica de los corazones
como nuestro templo.

Recitativo; Tenor II
Por primera vez, nobles hermanos,
este nuevo lugar nos envuelve
con sabiduría y virtud.
Consagramos este lugar
como el santuario de nuestro trabajo,
que para nosotros
develará el gran arcano.
Dulce es el sentir de un masón
en un día como éste, de fiesta,
que consuma y estrecha los nuevos lazos de fraternidad.
Dulce es pensar que ahora la humanidad
ha ganado un nuevo lugar entre los hombres.
Dulce será el recuerdo en este lugar
donde cada corazón fraternal
aprende lo que fue, lo que es
y lo que, con determinación, puede llegar a ser;
donde el ejemplo enseña,
donde el sincero amor fraternal se nutre,
y donde la más sagrada de todas las virtudes, la primera,
la reina de las virtudes, la caridad,
gobierna con sereno esplendor.

Aria; Tenor II
La deidad todopoderosa no reposa
en el ruido, la pompa y el tumulto,
no, se acuna en la quietud
y prodiga su bendición a la humanidad.

Serena divinidad, a tu imagen
el corazón del masón rinde homenaje,
pues tú enciendes con el dulce sol
una dulce alegría en su corazón.

Recitativo; Tenor I, Bajo
Adelante, hermanos, entregaos por completo
al regocijo de vuestros sentimientos,
para que nunca olvidéis que sois masones.
La fiesta de hoy es un monumento
al vínculo renovado de la unidad.
Que sean desterradas por siempre la envidia, la codicia
y la calumnia de los corazones de nuestros masones,
y que la armonía ate firmemente el querido vínculo
que el puro amor fraternal ha tejido.

Dueto; tenor I, Bajo
Que estos muros sean durante mucho tiempo
testigos de nuestro trabajo,
y que duren por siempre,
pues hoy fueron consagrados a la concordia.

Compartamos cada carga
con el poder del amor,
pues aquí recibiremos con nobleza
la verdadera luz del oriente.

Emprended el trabajo con alegría
para poder esperar este beneficio,
y quien aún no lo haya emprendido
que lo retome hoy mismo.

Si en este lugar hemos puesto
nuestros corazones y nuestras palabras
en completa armonía con la virtud,
entonces las ansias serán sosegadas
y el anhelo será completamente satisfecho
como corona a nuestra esperanza.

Coro con solistas
Que nuestra alegría sea proclamada...



Traducido y digitalizado por:
Linda Londoño 2012