EN UN BOSQUE K.308

(Dans un bois)

Música de Wolfgang Amadeus Mozart (1756 - 1791)

Texto de Antoine Houdar de la Motte (1672 - 11731)

 

Einsam ging ich jüngst im Haine,                      
da gewahrt' ich im Gebüsch
einen Knaben eingeschlummert.
Ach! der böse Amor war's!

Wie lag er da so schön, so freundlich!
doch konnte ihm mein Herz nicht trau'n;
denn er glich der Undankbaren,
der Vergessenheit ich schwur.

Ich fand den Mund so feurig,
so blühend sein Gesicht,
und ein Ach! entfloh mir;
er erwachte,
Ach! Amor erwacht ungeweckt.

Plötzlich regten sich seine Schwingen,
den Rächerbogen spannte er,
einen seiner Pfeile, 
seiner blutigen Pfeile faßte er,
tief durchbohrt er mein Herz.

Fort! rief er, zu Sylviens Füßen!
Fühl' auf's neue Herzensqual und Glut!
Lieben sollst du sie nun,
weil du lebest;
dies die Strafe, daß du mich erweckt.



Paseando el otro día solo por el bosque,
vi entre los arbustos
a un muchacho durmiendo.
¡Ah, era el temible dios Amor!

¡Qué bello era, qué amable!
Pero mi corazón no podía confiar en él,
pues se parecía a la ingrata
a la que juré olvidar.

Al ver su boca encendida
y su rostro tan rosado,
se me escapó un suspiro.
Él se despertó.
¡Ay, Amor se despierta sin querer!

De pronto, sus alas se movieron,
tensó el arco vengador,
y cogiendo una de sus flechas,
una de sus temibles flechas,
atravesó profundamente mi corazón.

¡Vete! clamó Amor.
¡Ve a los pies de Sylvania!
¡Siente de nuevo el dolor del corazón y el ardor!
Has de amarla, porque vives.
He aquí el castigo por haberme despertado.



Escaneado y traducido por:
Stephanie Tischer 2009