CANCIÓN DE OTOÑO Op.63.4

(Herbstlied)

Música de Félix Mendelssohn-Bartholdy (1809 - 1847)

Texto de Karl Klingemann (1798-1862)

 

Ach, wie so bald verhallet der Reigen,                                 
Wandelt sich Frühling in Winterzeit!
Ach, wie so bald in trauerndes Schweigen
Wandelt sich alle der Fröhlichkeit!

Bald sind die letzten Klänge verflogen!
Bald sind die letzten Sänger gezogen!
Bald ist das letzte Grün dahin!
Alle sie wollen heimwärts ziehn!

Ach, wie so bald verhallet der Reigen,
Wandelt sich Lust in sehnendes Leid.

Wart ihr ein Traum, ihr Liebesgedanken?
Süß wie der Lenz und schnell verweht?
Eines, nur eines will nimmer wanken:
Es ist das Sehnen, das nimmer vergeht.

Ach, wie so bald verhallet der Reigen!
Ach, wie so bald in trauerndes Schweigen
Wandelt sich alle die Fröhlichkeit!



¡Ah, qué pronto se cierra el círculo,
la primavera en invierno se muda!
¡Ah, qué pronto en doloroso silencio
se muda toda dicha!

¡Pronto se desvanecerán los últimos sonidos!
¡Pronto partirán los últimos pájaros cantores!
¡Pronto desaparecerá el último verde!
¡Todos quieren regresar a casa!

¡Ah, qué pronto se cierra el círculo,
el placer se muda en añorante pena!

¿Fuisteis un sueño, pensamientos de amor?
¿Dulces como la primavera y prestos disipados?
Sólo una cosa no vacilará nunca:
es la añoranza, que nunca se apaga.

¡Ah, qué pronto se cierra el círculo!
¡Ah, qué pronto en doloroso silencio
se muda toda dicha!



Escaneado y Traducido por:
Josep Bernat Enguix 2008