LA CAMPANA AMBULANTE Op. 20.3 (1832)

(Die wandelnde Glocke)

Música de Johann Karl Gottfried Löwe (1796 - 1869)

Letra de Johann Wolfgang von Goette (1749 - 1832)

 

Es war ein Kind, das wollte nie                                             
Zur Kirche sich bequemen, 
Und sonntags fand es stets ein Wie, 
Den Weg ins Feld zu nehmen. 


Die Mutter sprach: die Glocke tönt, 
Und so ist dir's befohlen, 
Und hast du dich nicht hingewöhnt, 
Sie kommt und wird dich holen. 


Das Kind, es denkt: die Glocke hängt 
Da droben auf dem Stuhle. 
Schon hat's den Weg ins Feld gelenkt, 
Als lief' es aus der Schule. 


Die Glocke, Glocke tönt nicht mehr, 
Die Mutter hat gefackelt. 
Doch welch ein Schrecken hinterher! 
Die Glocke kommt gewackelt. 


Sie wackelt schnell, man glaubt es kaum; 
Das arme Kind im Schrecken, 
Es läuft, es rennt, als wie im Traum; 
Die Glocke wird es decken. 


Doch nimmt es richtig seinen Husch 
Und mit gewandter Schnelle, 
Eilt es durch Anger, Feld und Busch 
Zur Kirche, zur Kapelle. 


Und jeden Sonn- und Feiertag 
Gedenkt es an den Schaden, 
Läßt durch den ersten Glockenschlag 
Nicht in Person sich laden. 



Había una vez un niño 
que nunca quería ir a la iglesia,
y los domingos encontraba siempre 
la forma de marcharse al campo.


La madre le decía "la campana suena,
y te está ordenando que vayas,
si no acudes a su llamada,
vendrá ella a buscarte".


El niño piensa: "la campana cuelga
allí arriba sobre el banco".
Y él toma el camino del campo
como si corriera a la escuela.


La campana ya no suena,
la madre no ha titubeado.
Pero ¡qué espanto! Detrás
la campana viene bamboleándose.


¡Ella camina veloz, apenas se creyera!
Con el susto, el niño corre;
parece como si fuera un sueño:
la campana se dispone a taparlo.


Pero él toma bien su ruta,
y con ágil celeridad
corre por campos, prados y matorrales
a la capilla, a la iglesia.


Y cada domingo y festivo piensa 
en el miedo que ha pasado;
con la primera campanada, 
sin tardanza, ya se ha personado.



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Simón Nevado 2000