LA ROSA Op. 51.4 (1890)

(La rose)

Música de Gabriel Fauré (1845 - 1924)

Texto de Charles Marie René "Leconte de Lisle"(1818 - 1894)

 

Je dirai la Rose aux plis gracieux.                                             

La Rose est le souffle embaumé des Dieux,
Le plus cher souci des Muses divines!
Le dirai ta gloire, ô charme des yeux,
Ô fleur de Kypris, reine des collines! 
Tu t'épanouis entre les beaux doigts 
De l'Aube écartant les ombres moroses.

L'air bleu devient rose et rose les bois;
La bouche et les sein des vierges sont roses!
Heureuse la vierge aux bras arrondis
Qui dans les halliers humides te cueille!
Heureux le front jeune où tu resplendis!
Heureuse la coupe où nage ta feuille!

Quand de la mer bleue Aphrodite éclose 
Ruisselante encore du flot paternel,
Etincela nue aux clartés du ciel, 
La terre jalouse enfanta la rose; 
Et l'Olympe entier, d'amour transporté, 
Salua la fleur avec la Beauté!



Hablaré de la Rosa de pétalos graciosos.

La Rosa es el soplo perfumado de los dioses, 
el más querido afán de las musas divinas. 
¡Hablaré de tu gloria, oh, encanto de los ojos!
¡Oh, flor de Cripris, reina de las colinas! 
Te abres entre las bellas manos del alba cuando,
al dar paso a la luz, aparta las tinieblas.

El aire azul se torna rosa, rosa como los bosques,
como los labios y pechos de las vírgenes. 
¡Feliz la doncella que en la espesura 
te acoja entre sus mórbidos brazos! 
¡Feliz la frente juvenil donde tú resplandeces! 
¡Feliz la copa donde tu hoja flota!

Cuando del mar surgió desnuda Afrodita, 
aun bañada por el agua materna
y por la resplandeciente luz de los cielos, 
la tierra, por celos, engendró a la rosa, 
y extasiado de amor, el Olimpo entero 
le otorgó a la flor la hermosura. 


Escaneado y Traducido por:
Alfredo García 2004