LA NOCHE DEL BOSQUE Op.62.3 (1874)

(Waldesnacht)

Música de Johannes Brahms (1833 - 1897)

Texto de Paul Heyse (1830 - 1914)

 

Waldesnacht du wunderkühle,                         
die ich tausend male grüß'.
Nach dem lauten Weltgewühle,
o, wie ist dein Rauschen süß.

Träumerisch die müden Glieder
berg' ich weich ins Moos,
und mir ist, als würd ich wieder 
all der irren Qualen los.

Fernes Flötenlied, vertöne,
das ein weites Sehnen rührt,
die Gedanken in die schöne,
ach, mißgönnte Ferne führt.

Laß die Waldesnacht mich wiegen,
stillen jede Pein,
und ein seliges Genügen 
saug ich mit den Düften ein.

In den heimlich engen Kreisen
wird dir wohl, du wildes Herz,
und ein Friede schwebt mit leisen 
Flügelschlägen niederwärts.

Singet, holde Vögellieder,
mich in Schlummer sacht!
Irre Qualen, löst euch wieder,
wildes Herz, nun gute Nacht!



Fresca noche del bosque,
yo te saludo mil veces.
Tras la ruidosa agitación del mundo,
¡oh, qué dulces son tus murmullos!

Como en un sueño, mis cansados miembros
extiendo relajadamente en el musgo,
y para mí, es como si desaparecieran
todos los enloquecedores tormentos.

Se oye una lejana melodía de flauta
que mueve mi anhelo
y guía mis pensamientos hacia la bella,
¡ah, hacia la tan envidiada lejanía!

Deja que la noche del bosque me acune
silenciando mis penas,
y poder aspirar a un dulce consuelo
con su fragancia.

Estos arcanos y estrechos círculos
te calman, corazón inquieto,
y la paz desciende a ti
con un ligero batir de alas.

¡Trinad, pájaros cantores,
y conducidme al dulce sueño!
¡Enloquecedores tormentos, hasta la vista!
Inquieto corazón, ahora... ¡Buenas noches!



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Nacho Rodríguez 2003