CANCIÓN DE GUERRA AUSTRÍACA WoO. 122 (1797)

(Kriegslied der Österreicher)

Música de Ludwig van Beethoven (1761 - 1827)

Texto de Friedelberger (? - 1800)

 

Ein großes deutsches Volk sind wir, 
Sind mächtig und gerecht. 
Ihr Franken das bezweifelt ihr? 
Ihr Franken kennt uns schlecht! 
Denn unser Fürst ist gut, 
Erhaben unser Mut, 
Süß uns'rer Trauben Blut, 
Und uns're Weiber schön; 
Wie kann's uns beßer geh'n? 

Wir streiten nicht für Ruhm und Sold, 
Nur für des Friedens Glück! 
Wir kehren, arm an fremden Gold, 
Zu unser'm Herd zurück. 
Denn guten Bürgern nur 
Blüht Segen der Natur 
Auf Weinberg, Wald und Flur. 
Gerecht ist unser Krieg; 
Uns, uns gehört der Sieg! 

Mit Piken, Sensen und Geschoß 
Eilt Klein und Groß herbei! 
Für's Vaterland stimmt Klein und Groß, 
Stimmt an das Feldgeschrei! 
Da steh'n wir unverwandt 
Für Haus und Hof und Land 
Mit Waffen in der Hand 
Und schlagen mutig d'rein, 
Wie viel auch ihrer sei'n! 

Mann, Weib und Kind in Österreich 
Fühlt tief den eig'nen Wert. 
Nie, Franken! werden wir von euch 
Besieget und betört. 
Denn unser Fürst ist gut, 
Erhaben unser Mut, 
Süß uns'rer Trauben Blut, 
Und uns're Weiber schön; 
Wie kann's uns beßer geh'n? 



Pertenecemos a la gran familia alemana,
somos fuertes y sabios.
Franceses, ¿acaso lo dudáis?
Franceses, ¡qué mal nos conocéis!
Nuestro príncipe es bondadoso,
nuestro valor grande,
nuestro vino dulce,
y nuestras mujeres hermosas;
¿qué más se puede desear?

No combatimos ni por la gloria ni el botín,
¡sino por la felicidad de la paz!
Volvemos a nuestras casas
escasos del oro extranjero.
Para los hombres honrados
la naturaleza sólo es pródiga
en los viñedos, bosques y mieses.
Nuestra guerra es justa,
¡alcanzaremos la victoria!

¡Todos, grandes y pequeños,
acuden con lanzas, hoces y guadañas!
¡Todos, grandes y pequeños, aman a la patria!
¡Entonad himnos marciales!
¡Nos mantendremos firmes luchando por
nuestro hogar, el rey y la patria!
Con las armas en la mano 
no temblaremos frente al enemigo,
¡por innumerable que sea!

Los hombres, mujeres y niños austríacos
son conscientes de su valor.
¡Nunca, franceses! 
¡Nunca nos venceréis!
Nuestro príncipe es bondadoso,
nuestro valor grande,
nuestro vino dulce,
y nuestras mujeres hermosas;
¿qué más se puede desear?



Escaneado y Traducido por:
Eduardo Almagro 2009