¡OH FUEGO ETERNO, OH PRINCIPIO DEL AMOR BWV.34 (1726)

(O ewiges Feuer, o Ursprung der Liebe)

Música de Juan Sebastián Bach (1685 - 1750)

Texto de autor desconocido

 

1. Chor
O ewiges Feuer, o Ursprung der Liebe,
Entzünde die Herzen und weihe sie ein.
Laß himmlische Flammen durchdringen
und wallen,
Wir wünschen, o Höchster, dein Tempel zu sein,
Ach, laß dir die Seelen im Glauben gefallen.

2. Rezitativ
Herr, unsre Herzen halten dir
Dein Wort der Wahrheit für:
Du willst bei Menschen gerne sein,
Drum sei das Herze dein;
Herr, ziehe gnädig ein.
Ein solch erwähltes Heiligtum
Hat selbst den größten Ruhm.

3. Arie
Wohl euch, ihr auserwählten Seelen,
Die Gott zur Wohnung ausersehn!
Wer kann ein größer Heil erwählen?
Wer kann des Segens Menge zählen?
Und dieses ist vom Herrn geschehn.

4. Rezitativ
Erwählt sich Gott die heilgen Hütten,
Die er mit Heil bewohnt,
So muß er auch den Segen auf sie schütten,
So wird der Sitz des Heiligtums belohnt.
Der Herr ruft über sein geweihtes Haus
Das Wort des Segens aus:

5. Chor
Friede über Israel!
Dankt den höchsten Wunderhänden,
Dankt, Gott hat an euch gedacht!
Ja, sein Segen wirkt mit Macht,
Friede über Israel,
Friede über euch zu senden.



1. Coro
¡Oh, fuego eterno! ¡Oh, principio del amor!
¡Enciende los corazones y conságralos!
Haz que las llamas celestiales
calen y se agiten,
Nuestro anhelo es, ¡oh, Altísimo! ser tu templo.
¡Ah, deja que las almas lleguen a la fe!

2. Recitativo
Señor, nuestros corazones consideran
tu palabra como la verdad.
Puesto que te agrada estar con los hombres,
que el corazón sea tuyo entonces,
habítalo por la gracia.
Un santuario erigido de esta manera
tiene la mayor gloria.

3. Aria
Regocijaos, almas elegidas,
porque Dios os tiene por morada.
¿Quién puede anhelar una dicha mejor?
¿Quién puede contar sus bendiciones?
Todo esto es obra del Señor.

4. Recitativo
El Señor escoge las cabañas sagradas
a las que llena con su salvación,
también derrama en ellas su bendición,
recompensando así al santuario.
El Señor pronuncia sobre su morada sagrada
la palabra de bendición.

5. Coro
¡Paz en Israel!
Agradeced a la mano poderosa del Altísimo;
agradeced, porque Dios pensó en nosotros.
Sí, su bendición tiene el poder
de traer la paz a Israel,
de traer la paz a todos nosotros.



Digitalizadoy Traducido por:
Linda Londoño 2011