LO MISMO QUE LA LLUVIA Y LA NIEVE CAEN DEL CIELO BWV.18

(Gleichwie der Regen und Schnee vom Himmel fällt)

Música de Juan Sebastián Bach (1685 - 1750)

Textos de Martín Lutero, Isaías, Erdmann Neumeister y Lazarus Spengler

 

1. Sinfonie

2. Rezitativ (Baß)
Gleichwie der Regen und Schnee vom Himmel fällt
und nicht wieder dahin kommet,
sondern feuchtet die Erde
und macht sie fruchtbar und wachsend,
daß sie gibt Samen zu säen und Brot zu essen: 
Also soll das Wort, so aus meinem Munde gehet, auch sein;
es soll nicht wieder zu mir leer kommen,
sondern tun, das mir gefället,
und soll ihm gelingen, dazu ich's sende.

3. Rezitativ (Tenor, Baß, Chor)

Tenor
Mein Gott, hier wird mein Herze sein:
Ich öffne dir's in meines Jesu Namen;
So streue deinen Samen
Als in ein gutes Land hinein.
Mein Gott, hier wird mein Herze sein:
Laß solches Frucht, und hundertfältig, bringen.
O Herr, Herr, hilf!
O Herr, laß wohlgelingen!

Chor
Du wollest deinen Geist und Kraft zum Worte geben.
Erhör uns, lieber Herre Gott!

Baß
Nur wehre, treuer Vater, wehre,
Daß mich und keinen Christen nicht
Des Teufels Trug verkehre.
Sein Sinn ist ganz dahin gericht',
Uns deines Wortes zu berauben
Mit aller Seligkeit.

Chor
Den Satan unter unsre Füße treten.
Erhör uns, lieber Herre Gott!

Tenor
Ach! viel verleugnen Wort und Glauben
Und fallen ab wie faules Obst,
Wenn sie Verfolgung sollen leiden.
o stürzen sie in ewig Herzeleid,
Da sie ein zeitlich Weh vermeiden.

Chor
Und uns für des Türken und des Papsts
grausamen Mord und Lästerungen,
Wüten und Toben väterlich behüten.
Erhör uns, lieber Herre Gott!

Baß
Ein andrer sorgt nur für den Bauch;
Inzwischen wird der Seele ganz vergessen;
Der Mammon auch
Hat vieler Herz besessen.
So kann das Wort zu 
keiner Kraft gelangen.
Und wieviel Seelen hält
Die Wollust nicht gefangen?
So sehr verführet sie die Welt,
Die Welt, die ihnen muß anstatt des Himmels stehen,
Darüber sie vom Himmel irregehen.

Chor
Alle Irrige und Verführte wiederbringen.
Erhör uns, lieber Herre Gott!

4. Arie (Sopran)
Mein Seelenschatz ist Gottes Wort;
Außer dem sind alle Schätze
Solche Netze,
Welche Welt und Satan stricken,
Schnöde Seelen zu berücken.
Fort mit allen, fort, nur fort!
Mein Seelenschatz ist Gottes Wort.

5. Choral
Ich bitt, o Herr, aus Herzens Grund,
Du wollst nicht von mir nehmen
Dein heilges Wort aus meinem Mund;
So wird mich nicht beschämen
Mein Sünd und Schuld, denn in dein Huld
Setz ich all mein Vertrauen:
Wer sich nur fest darauf verläßt,
Der wird den Tod nicht schauen.



1. Sinfonía

2. Recitativo (Bajo)
Lo mismo que la lluvia y la nieve caen del cielo
y no regresan de nuevo allí
sin antes humedecer la tierra, fertilizándola, 
haciendo que la semilla germine
y nos dé el pan para comer:
así también será la palabra que de mi boca sale.
No volverá vacía de nuevo a mí,
sino que hará lo que yo deseo,
y logrará aquello para lo que la envié.

3. Recitativo (Tenor, Bajo Coro)

Tenor
Dios mío, aquí está mi corazón.
Te lo abro en nombre de Jesús.
Aquí germinará tu semilla
como dentro de una buena tierra.
Dios mío, aquí está mi corazón.
Deja que dé frutos por centuplicado.
¡Oh Señor, Señor, ayúdame!
¡Oh Señor, déjalo fructificar!

Coro
Danos tu espíritu y fuerza, además de tu palabra.
¡Escúchanos, amado Señor Dios!

Bajo
Defiéndenos, Padre fiel, defiéndenos,
para que ni a mí, ni a cualquier cristiano,
nos pierdan los engaños del diablo.
Toda su maldad está encaminada
a privarnos de tu palabra
que nos llena de felicidad.

Coro
Que Satán se ponga bajo nuestros pies.
¡Escúchanos, amado Señor Dios!

Tenor
¡Ah! Muchos niegan la palabra y la fe
cayendo como frutos podridos
cuando sufren persecución.
Así se precipitan en los tormentos eternos,
por evitar aquí un sufrimiento temporal.

Coro
Protégenos paternalmente
de las crueles muertes y maldades,
de las iras y furias de los turcos y del Papa.
¡Escúchanos, amado Señor Dios!

Bajo
Algunos se preocupan sólo de su vientre,
mientras tanto, olvidan todo lo referente al alma.
Mammon también
ha poseído muchos corazones.
De esta manera la palabra 
no tiene ninguna fuerza.
¿Y a cuántas almas
la voluptuosidad no las tiene cautivas?
Ellas están seducidas por el mundo.
El mundo, que para ellas es el cielo,
las desvía del auténtico cielo.

Coro
Que retornen todos los errados y seducidos.
¡Escúchanos, amado Señor Dios!

4. Aria (Soprano)
El tesoro de mi alma es la palabra de Dios.
Fuera de Él, 
todos los tesoros son meros hilos,
que el mundo y Satán tejen
para atrapar a las almas mezquinas.
¡Fuera con todo, fuera, todo fuera!
El tesoro de mi alma es la palabra de Dios.

5. Coral (Coro)
Te ruego, oh Señor, 
desde el fondo de mi corazón,
que no apartes tu santa palabra de mi boca.
De esta manera no me avergonzaré
de mis pecados y culpas, 
pues en Ti pongo toda mi confianza.
Quien firmemente en Ti se abandona
no verá la muerte



Traducida y Escaneada por:
Jesús Iragui Yoldi 2003